
Durante años, el parque de Doña Casilda ha sido considerado un lugar tranquilo… demasiado tranquilo. Proyecto Sombra ha detectado anomalías en el comportamiento de los visitantes: recuerdos que se repiten, conversaciones que nunca ocurrieron… y una figura que aparece siempre en los mismos bancos, pero que nadie logra identificar. Los registros apuntan a un antiguo protocolo fallido. Un experimento que no debía activarse aquí. Ahora, el jardín observa. Y tú… ya estás dentro.